La familia Urquiza denunció al exgobernador de Querétaro Francisco Domínguez por impulsar un esquema para despojarla de un rancho en Huimilpan, cerca de donde construirá desarrollos inmobiliarios.
Ciudad de México, 12 de agosto (SinEmbargo).– El exgobernador panista de Querétaro Francisco Domínguez Servién es señalado de estar detrás de un esquema de presiones judiciales, denuncias penales y cateos. La familia Urquiza sostiene que con este modus operandi busca obligarla a entregar el rancho “El Salto”, un predio de 100 hectáreas ubicado en Huimilpan.
El conflicto tiene como punto de partida un negocio inmobiliario en el que aparece directamente el exmandatario. Desde 2023, el mismo año en que comenzó la construcción del estadio de béisbol de los Conspiradores de Querétaroen un rancho propiedad de Domínguez Servién en ese municipio, la empresa MJF Campestre planteó a la familia Urquiza incorporar mediante un fideicomiso los ranchos “La Haciendita”, de 169 hectáreas, y “El Salto”, para desarrollar un proyecto inmobiliario.
Domínguez Servién no era un actor ajeno a la operación: suscribió el fideicomiso como apoderado de MJF Campestre y propietario del 60 por ciento de las acciones de la empresa. Es precisamente esa participación la que coloca al exgobernador en el centro de las acusaciones formuladas por la familia, que sostiene que tras su negativa a entregar “El Salto” comenzó una ofensiva legal que fue aumentando de intensidad.
La operación sólo consiguió incorporar “La Haciendita”, propiedad que Agustín Urquiza Fernández de Jáuregui heredó al morir a María Guadalupe Fernández Villanueva, su esposa. Una parte de la familia se opuso, sin embargo, a entregar también “El Salto”, al considerar que las condiciones del fideicomiso favorecían de manera desproporcionada a MJF Campestre, al asegurarles hasta el 80 por ciento de las ganancias del proyecto.
Con información de Sin Embargo.











