La Presidenta señala que el país no puede entenderse sin su lucha constante por la soberanía y la independencia; corresponde a cada generación defender la patria y hacer realidad la justicia social, dice
La Presidenta Claudia Sheinbaum colocó la soberanía nacional en el centro de su mensaje por el Desfile Cívico Militar del 216 aniversario del inicio de la Independencia, al afirmar que México “no será nunca colonia ni protectorado de nadie”.
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Ante integrantes de las Fuerzas Armadas, representantes de los poderes y miembros del gabinete, la mandataria aseguró que el país “no se doblega, no se arrodilla y nunca se vende”.
Desde esa defensa de la autonomía nacional, la jefa del Ejecutivo reivindicó al pueblo como parte esencial de la construcción del país
“Aunque algunos quisieran lo contrario, México no se explica sin su gente noble, valiente y trabajadora”, sostuvo.
También agregó que el país no puede entenderse sin “su lucha constante por la soberanía y la independencia”.
Sostuvo que corresponde a cada generación de mexicanas y mexicanos “defender la patria, cuidar la soberanía y hacer realidad la justicia social”.
La Presidenta vinculó esas responsabilidades con las vidas entregadas durante las distintas luchas nacionales y con la capacidad de la sociedad para decidir su propio destino.
Por encima de la conmemoración histórica, Sheinbaum Pardo presentó la Independencia como un principio vigente. “La libertad se conquista, la soberanía se defiende y la patria justa y digna se construye todos los días”, señaló antes de definir al 16 de septiembre como la “memoria viva de México”.
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“México nació de la rebeldía de un pueblo que se negó a aceptar la injusticia como destino”, expuso en otro tramo de su mensaje.
También situó el origen de la Independencia en una causa popular y destacó la resistencia indígena que durante tres siglos de colonia preservó lengua, cultura, formas de vida y organización.
La mandataria federal afirmó que todavía existen intentos por restar valor a Miguel Hidalgo y Costilla. “En el fondo, lo que no le perdonan es que convocó a la Independencia a través de una verdadera rebelión popular”, sostuvo. Después reivindicó aquella movilización como una lucha por la libertad, la justicia y la soberanía encabezada por sectores humildes.
Recordó que el levantamiento comenzó con alrededor de 12 hombres y amplió sus filas conforme avanzó desde Dolores. El contingente pasó de decenas a cientos y después a miles, hasta tomar puntos como Guanajuato y Valladolid.
Con información de La Razón de Mexico.











