Una manifestación pacífica por el agua contaminada en Guadalajara terminó reprimida por el gobernador Pablo Lemus de Movimiento Ciudadano este domingo, con al menos nueve personas detenidas, cuatro con paradero desconocido y decenas heridos, entre ellos representantes de la prensa. Similar a la represión de Alfaro en el 2022.
Como se recordará desde el mes de marzo pasado, 320 colonias del área conurbada de Guadalajara reciben en sus casas agua contaminada con olor a cloaca conteniendo metales pesados, heces fecales afectando a miles de ciudadanos y que hasta hoy no ha sido clorada, según denunció el Centro de Justicia para la Paz y el Desarrollo (Cepad), luego de examinar en laboratorio las muestras presentadas.
La protesta pacífica a la que asistieron más de 10.000 personas de todas las edades, arranco del monumento a Minerva y con destino casa de gobierno, fue reprimida por agentes antimotines al llegar a Casa Jalisco, la residencia del gobernador Pablo Lemus, y que fue protegida con vallas para disminuir el acceso a la calle. Los manifestantes marcharon pacíficamente desde la glorieta Minerva, pero al encontrar la zona cercada quitaron las vallas y se fueron acercando a Casa Jalisco, donde policías antimotines les recibieron con amenazas y violencia











