Reportan 27 lesionados y 416 viviendas dañadas, tras sismos en Panamá
Ap y Afp
Domingo 11 de octubre de 2026, p. 19
Panamá. Cuatro personas fallecieron tras la llegada del huracán Isaías a primera hora de ayer a territorio estadunidense, y alrededor de 670 mil habitantes de Florida, Alabama, Georgia y Misisipi continúan sin suministro eléctrico después de que la tormenta se debilitó hasta convertirse en un ciclón tropical, informaron autoridades locales.
El fenómeno arrancó techos y fachadas de hoteles y condominios en la franja noroccidental de Florida antes de avanzar hacia el norte, donde generó lluvias torrenciales y la amenaza de inundaciones repentinas y tornados en todo el sureste de Estados Unidos.
Tres de las muertes que ocurrieron por la caída de árboles sobre viviendas y autos en Alabama y Florida, donde también perdió la vida un hombre por inhalación de monóxido de carbono de un generador que funcionaba en su garaje; se prevé que sus cuatro familiares hospitalizados vivan.
En Gulf Breeze, una mujer y su hija de 13 años se escondieron debajo de un colchón minutos antes de que la tormenta arrancara parte de su techo. “El ruido se hizo tan fuerte y yo no dejaba de oír cosas romperse y estrellarse contra todo”, narró la madre.
Más de 600 mil hogares se quedaron sin electricidad la tarde de ayer mientras Isaías continuó su trayectoria, según el rastreador PowerOutage.com.
Tocó tierra el viernes como huracán categoría 2 cerca de Destin, ciudad repleta de edificios altos y tiendas para turistas, y se debilitó durante la noche. “El riesgo de inundaciones sigue siendo alto”, declaró el gobernador republicano de Florida, Ron DeSantis.
El presidente Donald Trump aprobó declaraciones de emergencia para Georgia, Florida y Alabama, que les permite acceder a ayuda federal.
El Centro Nacional de Huracanes informó que se prevé que Isaías se desplace hacia el norte-noreste durante el fin de semana y que se disipe gradualmente al cruzar los valles de Tenesi y Ohio. Mientras tanto, siguen vigentes las alertas de inundación para Georgia y las Carolinas.
Por otra parte, el fuerte oleaje provocado por la tormenta tropical Rachel causó ayer severas inundaciones en el sur de California. En Newport Beach, el mar invadió hasta 20 cuadras en la península de Balboa. En Long Beach, olas de más de dos metros de altura destruyeron barreras de protección e inundaron viviendas.
Las playas del condado de Orange se prepararon para los impactos con sacos de arena.
En Panamá, al menos 27 personas resultaron heridas luego de los sismos que sacudieron el país mientras el gobierno declaró estado de emergencia para atender las afectaciones, entre ellas, daños en más de 416 viviendas, 419 centros educativos y carreteras.
Los sismos, de magnitudes 7.7 y 6.6, causaron el colapso de algunos edificios cerca del epicentro y provocaron evacuaciones en toda la nación.
En Colón, en la costa atlántica, resultaron afectados ocho edificios residenciales que albergan a 40 familias, además de una casa, un hospital y el mercado municipal.
Las afectaciones abarcan las diez provincias y dos territorios indígenas e incluyen instalaciones de salud, carreteras y sistemas de abastecimiento de agua. Algunas comunidades permanecen incomunicadas por deslizamientos y daños en las vías.
Las autoridades panameñas comenzaron a enviar ayuda a la zonas afectadas, con apoyo de los “recursos y personal” enviados por Estados Unidos, que incluye “aeronaves de ala rotatoria del ejército” para el transporte de suministros, informó el Comando Sur estadunidense.
Con información de La Jornada.











