
La guerra con Irán dispara el precio del diésel en EEUU a niveles récord y amenaza con encarecer alimentos y transporte
El precio del galón de diésel aparece en la pantalla electrónica de un surtidor en una estación QuikTrip el jueves 1 de octubre de 2026, en Greenwood Village, Colorado. (AP Foto/David Zalubowski)
El combustible alcanzó un máximo de 6.53 dólares por galón en septiembre de 2026. La interrupción del suministro mundial, las restricciones de las refinerías y la caída de inventarios mantienen elevados los costos del transporte, la agricultura y la distribución de mercancías.
La guerra entre Estados Unidos e Irán ha provocado una crisis en el mercado mundial del diésel que amenaza con mantener elevados los costos del transporte, la agricultura y la distribución de mercancías. En septiembre de 2026, el combustible alcanzó 6.53 dólares por galón en Estados Unidos, uno de sus niveles más altos registrados.
De acuerdo con datos de la Administración de Información Energética de Estados Unidos (EIA), el precio promedio nacional llegó a 6.529 dólares por galón el 21 de septiembre. Aunque posteriormente disminuyó a 6.199 dólares el 5 de octubre, el combustible continúa considerablemente más caro que antes de la guerra.
El problema va más allá de quienes conducen vehículos que utilizan diésel. Este combustible sostiene buena parte del movimiento de mercancías, la maquinaria agrícola y las actividades industriales, por lo que su encarecimiento puede trasladarse gradualmente a los precios que pagan los consumidores.
El problema va más allá de quienes conducen vehículos que utilizan diésel. Este combustible sostiene buena parte del movimiento de mercancías, la maquinaria agrícola y las actividades industriales, por lo que su encarecimiento puede trasladarse gradualmente a los precios que pagan los consumidores.
Un análisis publicado el 17 de septiembre en The Conversation, elaborado por Morgan Bazilian y Jamie Webster, especialistas vinculados al Payne Institute de Colorado School of Mines, identifica tres factores que explican esta crisis: las limitaciones de las refinerías, la guerra entre Rusia y Ucrania y las interrupciones energéticas derivadas del conflicto con Irán.
¿Por qué la guerra con Irán disparó el precio del diésel?
El conflicto iniciado a finales de febrero de 2026 alteró una de las principales rutas del comercio energético mundial: el estrecho de Ormuz, ubicado entre Irán y Omán.
Las restricciones al paso de buques por esta vía han reducido el movimiento de petróleo y combustibles refinados procedentes de Medio Oriente, una región fundamental para abastecer el mercado internacional.
A esta situación se suman los problemas de suministro de Rusia, uno de los principales exportadores de diésel del mundo. Las restricciones a sus exportaciones y los ataques ucranianos contra instalaciones de refinación han incrementado la presión sobre otros proveedores.
Como consecuencia, Estados Unidos enfrenta una demanda internacional de combustible en un momento en que sus propias existencias se encuentran bajo presión.
Las refinerías producen casi al máximo, pero no logran aliviar la escasez
Una de las principales dificultades para reducir los precios es que las refinerías estadounidenses tienen poco margen para aumentar su producción.
Según el análisis de Bazilian y Webster, a finales de agosto de 2026 las instalaciones del país operaban cerca del 98% de su capacidad, con aproximadamente 17.5 millones de barriles diarios de petróleo crudo procesado.
A pesar de ese nivel de actividad, la producción de destilados, categoría que comprende el diésel y otros combustibles relacionados, permanecía por debajo de los niveles del año anterior.
Con información de El Imparcial nacional
